miércoles, 18 de marzo de 2026

Yop vive!!

 2026 no está siendo mejor que 2025. De hecho, ha cogido 2025, lo ha mirado a los ojos y le ha dicho: “sujétame el cubata”. Desde entonces todo va cuesta abajo y sin frenos, como un carrito del súper con una rueda bailonga, una bolsa de naranjas a punto de reventar y cero adultos funcionales dirigiendo.

Estoy de baja. Yo no quería, claro. Nadie se levanta por la mañana pensando: “hoy me apetece que me cataloguen con mental issues”. Es una pegatina que no te quitas ni con disolvente. Posiblemente me despidan pronto, lo cual encaja a la perfección con la narrativa general: cuando algo puede ir mal, no solo va mal, sino que además pide palomitas y se sienta a ver qué pasa.

Iba para una semana y ya van dos. El médico dice que no me ve bien, y yo le miro con esa cara de “pero alma de cántaro, ¿cuándo exactamente me viste bien?” pero él tiene el bolígrafo, el sello y probablemente una vida más ordenada, así que él gana.

Me gustaría decir que me estoy tomando un descanso, uno de esos parones místicos donde te reconectas contigo mismo, respiras hondo y abrazas árboles…O farolas... Pero no. Tengo más cosas que hacer ahora que cuando trabajaba, lo cual es un chiste de bastante mal gusto. Se supone que una baja debería servir para parar, pero las responsabilidades son como cobradores del frac.

Quisiera creer que en algún momento voy a poder seguir escribiendo rol, pero parece que eso no va a ocurrir de momento. La mayor parte del tiempo me limito a tomar notas en el móvil: frases sueltas, ideas brillantes a las tres de la mañana que a las diez parecen escritas por un mono con pistola y problemas de ira. Pero casi nunca tengo tiempo de materializarlas. Las ideas son baratas, supongo. Lo caro es sentarse, aguantar el ruido y convertirlas en algo que no dé vergüenza ajena.

Hay otra cosa que me ronda desde hace un tiempo;  un pensamiento intrusivo con complejo de okupa. En mi esfera privada publico cosas de vez en cuando en Facebook, pero aquello es básicamente el Triángulo de las Bermudas del contenido: subes algo con ilusión y desaparece entre gatitos, vídeos de gente cayéndose y opiniones incendiarias de personas que claramente deberían estar regando plantas o mirando al techo en silencio. Como yo, vaya.

Creo que empezaré a poner algunas de esas cosas por aquí, aunque no tengan nada que ver con rol. Total, este sitio tampoco es precisamente el New York Times ni falta que hace. Me hace gracia compartir estas pequeñas miserias, estos momentos absurdos. Porque al final, si no nos reímos de esto… ¿de qué nos vamos a reír?

No hay comentarios:

Publicar un comentario