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viernes, 1 de diciembre de 2017

Desafío de los 30 días, día 1

1.- Librojuegos, ¿te iniciaste con ellos?, ¿cuales tienes?, ¿cual te gusta más?

¡Comienza el Desafío de los 30 días!, ¡ese desafío que es como la peli de Slumdog Millionaire, pero sin la pasta al final!  Y definitivamente sí, me inicié en esto del rol gracias a los librojuegos; los librojuegos de Lobo Solitario.

Mi padre tenía los dos primeros títulos de la saga, Huída de la Oscuridad y Fuego Sobre el Agua, y me encantaba representar el papel de Lobo Solitario, el maestro del Kai. El último miembro vivo de una orden de monjes guerreros con disciplinas sobrehumanas, que emprendía un peligroso viaje para salvar al país de Sommerlund y así, cobrarse venganza contra los Señores de la Oscuridad.

Lobo Solitario en su versión de la difunta editorial Altea y la más reciente, de Timunmas. La gente se quejaba de la portada de Ricardo Recio; pero la de Alejandro Colucci, a la derecha, la encuentro más sosa que un helado de madera. 


Y aunque éstos fueron unos primeros momentos muy interesantes de entrada al rol, no obstante, no fue hasta algunos años más tarde que descubrí que existían juegos parecidos a estos libros "que te permitían hacer lo que quisieras más allá de las secciones numeradas".

Precisamente esa frase en boca de un compañero de recreo me puso sobre la pista de los auténticos juegos de rol, hasta que finalmente cayera en mis manos el manual del Señor de los Anillos de ICE, y así el círculo se vio completo. Un regalo de cumpleaños de mis abuelos, del que todavía considero que no les estoy lo suficientemente agradecido. Y no es que fuese un manual precisamente sencillo para comenzar a dirigir, pues sólo empecé a entender cómo aplicar las reglas más importantes tras asistir a unas jornadas en las que también me inicié como jugador de D&D...Así que, resumiendo, comencé en el rol con los librojuegos, pero mis auténticos padres roleros, los genuinos, son el Señor de los Anillos y el todopoderoso D&D.

Angus McBride aún sigue siendo el ROL, con mayúsculas, por muchos años que hayan pasado de todo esto. 


Volviendo a retomar la pregunta inicial, librojuegos tengo, una pequeña colección:

- Todos los de Brujos y Guerreros
- Todos los de la Búsqueda del Grial, de HJ Brennan
- Los tres primeros de Lobo Solitario y la Piedra de la Ciencia
- Un buen puñado de Lucha Ficción, como el Hechicero de la Montaña de Fuego, La Ciudadela del Caos, el Bosque Tenebroso...
- De D&D serie negra, la Torre Fantasma, Ravenloft, el Príncipe de los Ladrones, las Montañas Sombrías...Y seguramente algunos más.

Se me están olvidando cosas con toda seguridad, pero es una relación bastante aproximada de lo que aún conservo en estado de una pieza.

¡Pues si que se me olvidaban cosas!, como el segundo de Crónicas Cretenses. El único de la serie que compré porque me llamaba la atención el tema del minotauro y el laberinto.  


De entre todas estas lecturas, mi libro favorito es el Laberinto Mortal, el segundo de la pseudo-trilogía conformada también por La Ciudad de los Ladrones y la Isla del Rey Saurio. Cuando era pequeño, los librojuegos escritos por Ian Livington eran mis preferidos y el laberinto poseía un estilo particularmente sombrío, en el que todos tus compañeros iban muriendo por el camino, presas de las trampas y criaturas, mientras tu luchabas por salir de él.

La idea de que alguien construyese un dungeon y que tu personaje se adentrase en él arriesgando su vida sólo por pura ambición personal, vista en retrospectiva es la misma esencia del OD&D: Tu alter ego rolero enfrentado contra la imaginación del DM, matando todo aquello que se interponga en tu camino, sorteando sus celadas y desentrañando sus puzzles para conseguir el tesoro, ¿hace falta que os explique aún más qué es lo que me atrae de este libro? ¡Ah! si. Las fantásticas ilustraciones de Ian McCaig que acompañan al texto y que luego trabajó en películas como Drácula, de Bram Stoker.

Y bueno, esto ha sido todo por hoy. Si queréis ver las respuestas del resto de participantes del desafío, no dudéis en entrar aquí y echarles un vistazo.

Si deseas compartir tus entradas como concursante en G+, actualmente estoy utilizando el hashtag #30días por puro pragmatismo.

¡Mañana mismo, más cosas!

8 comentarios:

  1. El Laberinto Mortal también era uno de mis favoritos, ¡incluso he llegado a trasladarlo en partida de rol! A mi en cambio me gustaba más Steve Jackson. En general sus libros permitían ser jugados más veces y era más complejos solucionarlos.

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    1. A día de hoy me gusta más Steve Jackson, sobre todo por la trilogía de Sorcery!, pero en aquel momento creo que me gustaban más los otros; porque no eran tan difíciles y porque la prosa se me hacía más entretenida.

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  2. Yo disfruté mucho con los de La Máquina del Tiempo primero y después con los de D&D serie negra y el Señor de los Anillos después. De hecho creo que hasta utilicé el mini-sistema de juego de este último para hacer mis propias partidas en el colegio y todo...

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    1. Comparada con las colecciones que he visto en otros blogs, la mía es más bien discretita. De hecho, de la Máquina del Tiempo sólo he visto ejemplares en casa de un amigo hace ya muchos años. En cambio de los de D&D serie negra sí que tuve algunas cosillas interesantes. Me gustaba especialmente la Torre Fantasma porque en él llevabas a tres aventureros, un mago, un guerrero y una ladrona. Lástima que el destino de dos de ellos fuese forzosamente funesto.

      Del Señor de los Anillos, recuerdo que mi padre tenía el de Isengard. Me lo prestó en una sola ocasión y luego no sé qué hizo con él, que no lo volví a ver...

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  3. La primera vez que vimos el MERP en la libreria Futurama de Valencia mi amigo y yo pensamos que se trataba de un manual para escribir libro-juegos porque nosotros estabamos escribiendo uno (jamas lo terminamos) y desconociamos lo que era un juego de rol.
    Que tiempos :)

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    1. A mí me compraron el MERP en una tienda de modelismo que casualmente todavía sigue abierta. Es muy curiosa, porque tienen la costumbre de tapar el escaparate con un papel amarillo transparente (supongo que para que no se estropee lo expuesto por el sol).

      Honestamente, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar al leerme mi primer juego de rol. Me costó muchísimo aprender a jugar y mucho más, asimilar todas las reglas. Pero si, fueron buenos tiempos.

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  4. Coincido en que los librojuegos de Lucha-Ficción eran como el epítome del mazmorreo. En Lobo Solitario te contaban una historia épica y en casi todo el resto de librojuegos te ponían un nombre, te proponían una misión... ¡pero en Lucha-Ficción ni siquieras tenías nombre! El reto no era sentirte en la piel de un aventurero, sino superar retos, resolver puzzles, caer en trampas y conseguir tesoros.

    A mí me encantaba El Reto de los Piratas, ¡pero si eras un villano de tomo y lomo en esa aventura! ¡Saqueando ciudades y vendiendo esclavos! :D

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    1. Nunca llegué a jugar al Desafío de los Piratas, pero parece que se sale bastante de la tónica general de la serie. Lo más raro que tengo de Lucha-Ficción es La Nave Estelar Perdida.

      Los británicos tienen también en muy buena estima los librojuegos de la serie Blood Sword y los de Golden Dragon. Me parece que ambas series son de Dave Morris y Jamie Thomson, los mismos de Fabled Lands, y la verdad es que tengo muchísima curiosidad.

      El tema de los librojuegos da para rato, según veo. A pesar de los años, no he parado de descubrir cosas nuevas.

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